Mar. Jun 21st, 2022


Mariano de Alba, asesor de International Crisis Group sostiene que la invasión a Ucrania “llega en un mal momento para Maduro, quien había estado explorando tras bastidores con el gobierno de EEUU la posibilidad de que este realizara algunas concesiones”.

Para el sociólogo y doctor en procesos políticos contemporáneos Juan Manuel Trak el acercamiento de la administración de Biden al gobierno venezolano no puede interpretarse como que “Maduro es bueno ahora para los Estados Unidos, sino que es necesario. Guste o no, haya coherencia o no. La pregunta es, ante esta coyuntura crítica, qué hacen las oposiciones para incidir en el resultado de este cambio en la política de EEUU para Venezuela (…) La realpolitik no era decir que todas las opciones estaban sobre la mesa o llamar a una intervención que no iba a ocurrir, realpolitik es lo que hace Estados Unidos hoy. Es normal que no guste al ciudadano común. Pero, para el análisis, las cosas son como son, no como se desean”.

Proceso frágil

El encuentro entre Gonzalez y Maduro puede ser el inicio de un proceso muy frágil, advierte por otra parte Michael Penfold Fellow del Wilson Center y profesor de planificación estratégica. Según Penfold hasta hace poco unos de los pilares de la política exterior de EEUU hacia Venezuela era evitar cualquier contacto directo entre la Casa Blanca y Miraflores. “Toda conversación era intermediada por canales indirectos, preferiblemente por el interinato o por sus delegados en México (…) Lo que observamos, con la visita de los altos funcionarios de Biden a Caracas, es un giro de esa política exterior. La crisis global con Rusia marca un antes y un después, y obliga a EEUU a privilegiar su interés de seguridad energética por encima de su posición política previa”.

No obstante, Penfold advierte que los EEUU “no abandonará su posición política. Buscará relanzar unas negociaciones que están hoy completamente estancadas en México. Y Maduro tratará de limitar esas negociaciones a una discusión estrictamente electoral de cara al 2024 y obligar a un cambio en las delegaciones”.

Para Luis Vicente León, director de la firma de análisis de opinión pública Datanálisis, el gobierno de EEUU envió una misión directa a Venezuela porque tiene un interés concreto en el tema energético y porque no cree que el interlocutor clásico con Maduro (la oposición) pueda avanzar solo en tratar de lograr algún acuerdo.

Aunque ninguna de las partes ha confirmado oficialmente los puntos discutidos, la creencia generalizada -especialmente después de la prohibición de Biden a exportar petróleo ruso- es lograr avanzar en las licencias que permitan a las empresas Chevron Corp (CVX.N), la india ONGC (ONGC.NS) y las europeas Eni, Repsol y Maurel & Prom intercambiar petróleo venezolano.

Biden Maduro

Joe Biden se reúne con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, al margen de la inauguración de 2015 de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff

Joe Biden se reúne con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, al margen de la inauguración de 2015 de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff

AP/Archivo

¿Venezuela puede sustituir la producción rusa?

Francisco Monaldi, director del Latin American Energy Program de Baker Energy explica que el único factor importante que juega a favor de que Venezuela pueda hacer las inversiones requeridas y subir la producción considerablemente, con Maduro en el poder, es el altísimo precio del crudo. Las demás variables han empeorado mucho en los últimos 20 años”.

Monaldi admite que “no hay duda de que Venezuela tiene las reservas para subir la producción y también buena parte de la infraestructura necesaria, pero hay que atraer decenas de miles de millones de dólares con un gobierno que en el pico histórico de precios destruyó su industria petrolera y no logró ejecutar en 20 años un solo proyecto petrolero nuevo a pesar de no tener sanciones y tener los precios más altos de la historia, perdiendo mucho mercado con sus socios de la OPEP”.

El director del programa para Venezuela de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), Geoff Ramsey, sostiene que, aunque la visita de la delegación encabezada por Juan González a Venezuela ocurrió después de la invasión de Rusia a Ucrania, forma parte de la estrategia impulsada por EEUU de avanzar hacia una transición democrática en Venezuela a través de negociaciones”.

David Smile, profesor de relaciones humanas e integrante del Inter-American Policy and Research de la Universidad de Tulane (New Orleans, Louisiana) explica que el “interés repentino de EEUU en Venezuela no debería ser una sorpresa. Es comprensible que las sanciones sin precedentes de los países occidentales destinadas a aislar al presidente ruso, Vladimir Putin, hayan generado un nuevo enfoque hacia los proveedores alternativos de petróleo, incluida Venezuela”.

Smile considera que un eventual acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela “sería una pieza crucial en el rompecabezas para sancionar la energía rusa. El petróleo venezolano sería un sustituto perfecto del petróleo ruso en gran parte, porque el petróleo ruso ha sido un sustituto perfecto del petróleo venezolano”.

Smile explica que una de las motivaciones de Putin para profundizar la relación con Venezuela en los últimos años «puede haber sido precisamente contrarrestar el apoyo de Estados Unidos y Europa a Ucrania. De hecho, como testificó la ex funcionaria de alto rango del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, Fiona Hill, en el Congreso en 2019, los rusos en un momento incluso le ofrecieron a la administración Trump un trato para cambiar Venezuela por Ucrania (…) A Maduro debería preocuparle que, si Rusia gana el control de Ucrania, Putin podría perder interés en Venezuela.

POZOS PETROLEO (ED) AP.jpg 2022

Pozos para extracción de crudo.

Pozos para extracción de crudo.

AP

Voces en contra

Aunque la mayoría de los analistas locales avalan la reunión entre EEUU y Venezuela y la flexibilización de algunas sanciones en forma de licencias para las petroleras, existen opiniones contrarias entre los principales aliados del Gobierno Interino de Juan Guaidó en EEUU.

El senador Marco Rubio calificó de vergonzosa la propuesta que realizaron los funcionarios del gobierno de Joe Biden al régimen de Nicolás Maduro. “El tema de negociaciones es ridículo, porque Maduro ha utilizado negociaciones como una táctica para comprar tiempo, para publicidad y para dividir la oposición”.

Por otra parte, el senador Bob Menendez sostiene que de concretarse los acuerdos con Maduro “tendría serias preocupaciones de que corremos el riesgo de perpetuar una crisis humanitaria que ha desestabilizado a América Latina y el Caribe durante toda una generación”.

Una posición similar mostró el presidente de Colombia Iván Duque, quien aseguró: “Este es un tema sobre el que Estados Unidos tendrá que reflexionar (…) Han tenido una posición sobre esto (que) hemos compartido, que es llamar a las cosas por su nombre. Y ese gobierno (el de Maduro) es una dictadura”.

Sin embargo, desde la administración de Biden el enfoque es diferente. Al ser preguntada por un periodista de CBS sobre «si vale la pena hacer negocios con un déspota como Nicolás Maduro para reducir los precios de la gasolina», la secretaria de prensa de la Casa Blanca Jen Psaki explicó: «Creo que eso es saltarse varios pasos adelante del proceso. Hubo una discusión que se tuvo en ese país con miembros de la administración en los últimos días y esas conversaciones están en marcha. Parte de nuestro foco está en la salud y la integridad de los ciudadanos americanos detenidos en ese país. Son procesos separados, pero ese es parte de nuestro enfoque (…) El propósito del viaje de algunos de nuestros funcionarios fue para discutir una serie amplia de temas, incluyendo algunos vinculados a seguridad energética pero también para discutir y revisar el estado de algunos estadounidenses detenidos en ese país. No vamos a perder ninguna oportunidad”.





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