Dom. Jun 26th, 2022


El 22 de mayo de 1967, hace exactamente 55 años, la Dirección Nacional de Seguridad respondía a las directrices marcadas seis años antes en la Convención Única de Nueva York. Mediante Real Decreto (es la única unidad policial gestada de ese modo), nació la Brigada Especial de Investigación de Estupefacientes, germen de la actual Brigada Central de Estupefacientes (BCE).

Diario de Pontevedra

Las drogas eran ya un serio problema en todo el mundo, y las autoridades clasificaron y fiscalizaron por vez primera cada una de las sustancias. Aquella convención fue enmendada y ampliada en varias ocasiones más, ya en el marco de Naciones Unidas, con revisiones constantes al compás de los avances del propio esquema delincuencial. En paralelo, en España, la Policía empezaba a tomar conciencia del problema que comenzaba a afectar al país como puerta de entrada de sustancias desde Sudamérica (cocaína) y también como tránsito desde otros puntos (heroína y hachís). La transición democrática se convirtió en un gran caldo de cultivo para quienes se habían lanzado a traficar, aprovechándose de la apertura del país, por un lado, y de las ansias de consumir sustancias cuyos efectos reales no se conocían bien, por otro.

Policía Nacional

A lo largo de esos 55 años, la Brigada ha detenido a miles de sospechosos, ha intervenido miles de kilos de hachís, marihuana y cocaína, y cientos de kilos de heroína. Ha desmantelado centenares de laboratorios e incautado miles de pastillas y kilos de metanfetamina. Se trata de una unidad en permanente proceso de modernización, luchando contra las últimas modalidades de tráfico de drogas, las últimas rutas y los últimos sistemas de ocultación, así como contra la avanzadísima tecnología que emplean los sindicatos del crimen a nivel global.

«Se han detenido a los principales traficantes de todos los tiempos, nacionales e internacionales». Antonio Duarte, jefe de la Brigada Central, recuerda que «en los años 80 ya pudimos capturar a Gilberto Rodríguez Orejuela, jefe del Cártel e Cali». Todos los capos gallegos, con Sito Miñanco (en tres ocasiones) a la cabeza, han caído en manos de la Brigada a lo largo de los años, pero no solo ellos. También el Messi, Los Castaña o El Pantoja, en el Sur de España, y destacados miembros de mafias de Europa del Este, de Italia, de Holanda o de Sudamérica. Todos ellos temen a la BCE, que se ha convertido por méritos propios en una unidad de referencia en la lucha contra el narcotráfico, ya no solo en España, sino en para el resto de policías extranjeras que luchan contra la las drogas en cualquier lugar del mundo.

Diario de Pontevedra

Desde Mato Reboredo y Florentino Mesa, que pusieron en marcha esta Brigada, pasando por García Parras (artífice de la operación Nécora junto al fiscal Javier Zaragoza y al juez Baltasar Garzón), hasta la época de Eloy Quirós, Francisco Javier Migueláñez y Ricardo Toro Vázquez, cada uno de los comisarios que precedieron a Duarte aportaron su granito de arena para la consolidación de la unidad. Para todos ellos, Galicia fue el centro del escenario desde el primer momento, y lo sigue siendo en 2022: el año pasado, solo los grupos de Greco con base en Pontevedra incautaron más de 10 toneladas de esta droga en dirección a España.

Las Rías Baixas han sido epicentro de las principales operaciones desarrolladas bajo el paraguas de la BCE ya desde los años 80, muchas de ellas ya en la memoria colectiva de todos los ciudadanos.

Operación Nécora

Año 1990. Fue operación pionera en la lucha contra las estructuras mafiosas asentadas en Galicia y que traficaban con hachís y cocaína con total impunidad. Permitió la detención de unas 90 personas, y su procesamiento. Los Charlines, Oubiña y Sito Miñanco ya no serían intocables.

Operación Carro

Año 1999. Galicia volvió al centro del escenario en relación con el tráfico de heroína. Narcos turcos y portugueses dominaban un mercado que llamaban El Corte Inglés. Los 442 kilos incautados siguen siendo a día de hoy el récord histórico en territorio español.

Operación Temple

Año 1999. 9.500 kilos de cocaína en un barco y 4.500 más en tierra siguen siendo a día de hoy el récord de incautación de cocaína a nivel estatal. Carlos Ruiz Santamaría, alias El Negro, era el colombiano que dirigía una impresionante red criminal que enlazaba el cártel de Bogotá con las mafias gallegas. Ana Garrido, La Rubia, fue la primera mujer en dominar el negocio en un mundo tradicionalmente de hombres. La redada acabó con un entramado que movía cientos de kilos para media Europa.

Operación Grumete

Año 2001. La mayor operación encubierta de todos los tiempos acabó con la red criminal de Sito Miñanco, que era detenido por segunda vez cuando dirigía desde Madrid un entramado que pretendía introducir en España 4,6 toneladas de cocaína. La BCE estimaba que en aquel momento el capo de Cambados lograba colocar 10.000 kilos de polvo blanco cada año.

Operación Tabaiba/Giga

Año 2009. Las redes gallegas de Patoco y Parido y toda su infraestructura de narcolanchas para la introducción de cocaína por las Rías Baixas fueron desmanteladas en una operación que hizo mucho daño al narcotráfico en las Rías Baixas, del que tardaría en reponerse.

Operación Mito

En febrero de 2018, Sito Miñanco volvería a caer. Más de 50 procesados aún pendientes de ser juzgados fueron detenidos como presuntos miembros de su red criminal en la mayor operación de los últimos tiempos. Cerca de cinco toneladas de cocaína en dos alijos (en el mercante Thoran y en un contenedor en Holanda) son las pruebas de un proceso que los letrados pretenden seguir dilatando en el tiempo en aras de obtener reducciones en las penas. Galicia fue, una vez más, el epicentro de la investigación de la BCE.

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